miércoles, 13 de mayo de 2009

LAS CERILLAS


Hablemos de las cerillas, y hagámoslo antes de que se extingan.
Ya no hay cerillas en el cajón de los cubiertos de las casas. La gente dice que, ya no las usa. Las cerillas están a punto de extinguirse. ¿por qué?, por culpa de los mecheros y de la vitrocerámica.

La vitrocerámica y el mechero han desterrado a las cerillas. Y eso, a la cerilla no le gusta. Pero la gente no lo sabe, pero la vida de una cerilla es muy dura.
Para empezar, las cerillas no tienen brazos, y tiene que ser muy duro eso, porque si te pica la cabeza, no te puedes rascar. Y si te rascas, es peor, porque te arde la cabeza.

Las cerillas se pueden clasificar en tres materiales, según su linaje:

- Las de más alta estirpe, son las de madera. Lo que pasa es que se lo tienen muy creído. Saben que se van a extinguir, y quieren morir matando. ¿Quién no conoce a “la cerilla talibán”?, la cerilla suicida, que la enciendes y sale disparada ardiendo hacia ti. Dice: “Yo me muero, pero el agujerito en la camisa, no te lo quita nadie”.
- Luego están las cerillas de clase media, las de cera, las blanditas. Esta cerilla también tiene su forma de luchar contra la extinción. Utiliza la técnica de la cerilla lapa. Cuando la raspas, la muy desgraciada se enciende, ¡¡pero pegada a tu dedo!!, que te deja las yemas de los dedos, como recuerdo.
- Y luego, está la clase humilde de las cerillas; las que vienen como en una carpetita, que son propaganda de cosas que, no se saben bien lo que son, como; “Parradilla y Churrascos El Pampero”, o “Mesón O´Mascoto”. La mejor manera que tienen de luchar estas cerillas, es hacer huelga. Básicamente, hacen eso; no se encienden. Y estás ahí, raspas que te rasparás, que al final puedes conseguir que, se te encienda el dedo.

Y esto, en cuanto al tipo de cerillas, que hay en España. Porque luego, en las películas, salen las cerillas pijas, que son muy largas, y son para encender velas decorativas. Que digo yo, que si las velas son decorativas, no habrá que encenderlas, ¿no?.

Fuera de España, en el lejano Oeste, hay una superraza de supercerillas; las cerillas que se encienden en todas partes;

- en las suelas de los zapatos
- en la barba
- en una piedra

Coges una cerilla de las del Oeste y, si quieres, la puedes encender en un plato de sopa. Y a mí, se me emhomecen los ojos de pena, cuando pienso que, las cerillas van a desaparecer, que las pobres tienden a la extinción, por culpa de las vitrocerámicas, de los mecheros, y de las leyes antitabaco. Y que todo este universo desaparecerá, como lágrimas en la lluvia.

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