martes, 26 de enero de 2010

LAS LEGAÑAS


Sabemos muy poco de las legañas. Porque cuando los ojos están cerrados, la legaña es como una especie de pegamentillo, que se te pone ahí, e intentas abrir el ojo al despertar, y cuesta un poquitín.

¡¡Cuidado con dormir mucho!!, que yo he visto ojos, que se han llegado a soldar. Que para quitarlas, había que poner luego, un esparadrapo, o un papel depilatorio, y hacer; ¡¡raaaasss!!. Porque ese ojo era imposible de abrir.

Os cuento un caso; la bella durmiente.

Cien años dormida. Imaginaos esas legañas, como galletas campurrianas, que se ven desde lejos:

- ¿Qué es aquello?
- ¡¡Es un monte!!
- ¡¡No!!, ¡¡me parece que son las legañas de la bella durmiente!!

Yo recuerdo al príncipe, que intentó quitar esas legañas, haciendo palanca con una cuchara sopera. ¡¡Y se doblaba la cuchara!!. Porque tenía soldados los ojos.

Sabemos muy poco de las legañas.

Los últimos estudios científicos dicen, que las legañas son; las heces de los ojos.

El ojo, durante el día, no hace otra cosa que, tragar imágenes, y por la noche excreta la legaña. De hecho, si analizas las legañas en un microscopio, puedes ver lo que han visto los ojos ese día.

Ahora yo me pregunto; ¿Qué se ve, si analizas las legañas de unos ojos, que han visto el microscopio de otras legañas?.

Eso nadie lo sabe, ¿por qué?, porque miraríamos para otro lado. Cuando la gente ve una legaña, mira para otro lado.

Las legañas no son como las pelotillas del ombligo, o como el cerumen... las legañas son los fósiles de las lágrimas, algo mucho más bonito, algo mucho más profundo.

Así que, hasta que los seres humanos, no aprendan a mirarse a los ojos, y hablar de las legañas, no se habrán mirado a los ojos de verdad.

1 comentario:

Karina Enriquez dijo...

hola, q profundo tu analisis y el cuento jaja chevere